Lo que le gusta al público

Cuantas veces hemos escuchado aquello de “esque eso es lo que le gusta al público”. Pero eso si, jamás dicen en que informe o estudio se basan y además resulta que bajo esa premisa la asistencia a las salas de concierto disminuye año tras año y desde la gerencia de los auditorios esta pérdida se suele achacar, generalmente, a la gran difusión de la música en Internet.

La verdad es que actualmente uno, desde el salón de su casa, puede acceder rápida y cómodamente a cualquier obra, además en cientos de versiones de la misma.
Pero la disminución de la asistencia ¿es únicamente culpa de Internet? yo personalmente creo que no, los gerentes y programadores también tienen su parte, importante, de responsabilidad.
Me explico, el modelo de gerencia de los auditorios es mayoritariamente económico, con programaciones basadas en “lo que le gusta al público”, pero claro, ¿quien decide lo que le gusta al público? ¿quien ha hecho ese estudio? ¿yo soy público o no? porque a mi nadie me ha preguntado.
Pues es aquí donde nos encotramos con el que, en mi modesta opinión, es uno de los problemas principales, el “melómano tirano”, aquel que exige que la programación de las orquestas, bandas, etc, sea la que a el le gusta y al que los gerentes, en la búsqueda del Euro, están sometidos.
Pero resulta que estos melómanos, que condicionan todas las programaciones, exigen pero no asisten, con lo cual nos encontramos como nos encontramos.
Hace algunas semanas, escuché con gran estupor como se explicaba el modelo general de programar en una orquesta las obras de nueva creación, cito textualmente: “los estrenos contemporáneos se ponen como primera obra a interpretar del programa porque así los abonados pueden llegar con más calma al auditorio si no quieren escuchar la primera obra”………….Con un Par!

Ahora digo yo, si siendo esclavos de ese modelo basado en “el gusto del público” hemos llegado a la situación de que algunas agrupaciones profesionales empiezan a ser casi insostenibles y otras muchas tienen muchísimos problemas para conservar una plantilla estable y compensada ¿y si nos planteamos un cambio de modelo? ¿y si dejamos más hueco a la música de nueva creación y a la vanguardia?.

Un ejemplo, vereis, la Banda Municipal de Valencia ofrece un concierto cada domingo por la mañana en el Palau de la Música de Valencia, además de forma gratuíta ¿creeis que el auditorio se llena? pues no, ¿creeis que asiste nuevo público? pues no.
Misma agrupación, mismo auditorio, pero esta vez interpretando un programa dentro del festival de música contemporánea Ensems,en el que entre otras obras se estrenó “Cantos Atávicos” de José Miguel Fayos Jordán, el concierto era de pago y el auditorio estaba a rebentar!

Da que pensar ¿verdad?, da que pensar que si hay público, da que pensar que igual hay que empezar a soltarse de las cadenas del melómano exigente, anclado en el romanticismo.

Por cierto, cuando hablo de música de nueva creación no me refiero a ninguna corriente estética en particular. Personalmente, como compositor, no soy defensor a ultranza de ninguna corriente estética en concreto, eso si, si soy defensor a ultranza de que la música de nueva creación, sea de la corriente estética que sea,  tiene que aportar algo y sobre todo tener calidad.

En la música para banda, por ejemplo, recientemente he tenido la fortuna de asistir a dos estrenos de obras, con dos estilos estéticos antagónicos, pero ambas de una calidad fantástica, como son “400” de Andrés Valero-Castells y “Màscares” de Voro García, ambas tuvieron una acogida fantástica por parte de crítica y público. Si, de público, de ese público del que muchos presumen de tener la verdad absoluta sobre sus gustos ¿o será que a estos últimos seguir manteniendo al público en este adormecimiento les beneficia porque repercute directamente en su propio bolsillo?

Esta misma gente que dice que la música más de vanguardia solo son “ruídos” pero aplauden a rabiar tomaduras de pelo de estilo Hollywoodiense.

Igual lo que hay que hacer es trabajar más al público y con el público. En el libro “La Escritura del Gesto” (Boulez, Pierre. Ed.Gedisa, Barcelona,2011) Pierre Boulez comenta que cuando se hizo cargo de la Orquesta de la BBC en 1966 comenzó a programar conciertos con programas de música de vanguardia en los que previamente los compositores explicaban sus propias obras y tras el concierto había una tertulia, tipo mesa redonda, en la que el público preguntaba directamente al compositor sobre lo que había escuchado. Ese formato me parece fantástico! Debería de retomarse. Creo que así conseguiríamos acercar más la creación al público y podríamos ayudarles a comprender que detrás de toda partitúra debe haber un trabajo intelectual y artístico y que las armonías de Hollywood están muy bien………… pero en las películas.

Conclusión, liberémonos del yugo de los criterios solo económicos y reeduquemos al público, acerquémosle a la música más actual, mostrémosela y hagamos que la comprenda. Liberémoslo del secuestro estético al que están sometidos para que ellos a su vez nos liberen del que ellos nos someten a nosotros. Pero hagámoslo, de nada sirve solo lamentarse y “lamerse las heridas”.

Por cierto, la próxima vez que alguien os diga que es lo que le gusta o no al público pedidle que os muestre el informe y preguntadle a cuantos conciertos ha asistido últimamente.

 

Esteban Peris Aviñó.

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2 opiniones en “Lo que le gusta al público”

  1. Estebancomo siempre muy de acuerdo contigo aunque no del todo.
    A ver en un país en que se apoya a la figura emergente de un programa de televisión sin haber estudiado en su vida ni una nota de solfeo, pues que quieres que te diga. Mientras tanto los que estudiais y esperais vivir algun día de la música pues que te voy a decir que no sepas.
    Has citado a 2 grandísimos pedagogos y mejor si cabe compositores, me quieres decir que la gente que lleno el auditorio en su gran mayoria no fueron alumnos de ambos y algunos inquietos que esperan que algun día cambie la tendencia programática de las bandas y orquestas profesionales pero no se atreven a alzar la voz y intentar hacer algo para cambiarlo?
    No sé yo estuve en algún que otro estreno del mestre jose miguel fayos(genial por cierto) y la gente que tenía delante echaba pestes de lo que había escuchado(que por cierto era una pasada) y aplaudieron a rabiar lasegunda parte,por cierto con más de lo mismo.
    En fin amigo esto da para muchos comentarios y yo por aquí tengo poca paciencia. Voy anotando tus reflexiones y en un futuro charlaremos delante de una buena cerveza.
    Serás un crak mestre!!!!!

    1. Estimado amigo Elias, las dos obras que cito se estrenaron ambas en un certamen, la de Voro García en el CIBM y la Andrés Valero en el de Altea, por lo tanto el público asistente eran la mayoría aficionados, lo que le da más relevancia si cabe a la gran acogida que tuvieron. En cuanto al concierto de la Banda Municipal de Valencia en ENSEMS es verdad lo que dices, estábamos sentados juntos y ambos escuchamos decir a las señoras de detrás nuestro “parece mentira que Bonete nos haga esto”, a eso me refiero, a que programar para esa gente nos ha llevado a la situación en la que nos encontramos y que quizá programando para el resto del auditorio (la inmensa mayoría) que estaba flipando con “Cantos Atávicos” haga que mejore la situación. ¿Quiere decir eso que las orquestas deben renunciar a Beethoven y Mahler?, no, ni muchísimo menos, faltaría más, como vamos a prescindir del maravilloso legado de los grandes maestros y de los que todos hemos aprendido y seguimos aprendiendo y disfrutando, lo que quiero decir es que una programación mixta, intercambiando programas clásicos con otros más atrevidos, estoy convencido que cambiaría la situación.

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